Cosas de la niñez

PREHISTORIA 

Desde niño estuve relacionado con los números y las operaciones básicas. Fue mi mamá quién me enseño esto y con quién aprendí mis primeras letras.

Vivíamos en la Cra. 6Ta de Bucaramanga. Esto fue antes de empezar la escuela. Con Richard (uno de mis primos) salíamos a vender piña y algunos de los frutos producto de la finca. Creo que esto agudizó mi sentido Matemático. También mi papá y mi tío Evelio eran buenos para los números. Me sentía orgulloso cuando me comparaban con ellos.

El tiempo pasó y nos fuimos a vivir a la finca (halla empece la escuela). En ese entonces la Matemática me ponía en contacto con la gente, era una forma de Acercarme a los demás, de Colaborar en sus Necesidades y de Sobresalir. Eso favoreció mi actitud o aptitud hacia ellas. Aunque no fui gran negociante, en la escuela nunca me faltaban colores yo siempre llevaba limones dulces, guamas o pumarrosas y las intercambiaba por algo que me faltase.

Una de las profesoras, mi tía Mery en segundo vio buen negocio en el cuento y me prohibió vender. Me vi rezagado a entregarle a ella la cosecha de guamas. No recuerdo si me dio porcentaje. Seguramente sí pero en otros productos de la cafetería. Seguí llevando guamas y creo que después de esa cosecha... capricho quizás o me sentí tumbado pero no volví a vender en la escuela.

Mi mamá me daba para el descanso 7 u 8 pesos con ello habitualmente me tomaba una gaseosa. Me gustaba la de uva. Un día mi mamá viajó a Bucaramanga y se quedó ese día. No se si desde el día anterior me había dejado lo del descanso y yo me lo gasté en la escuela o si sería que mi padrino se enfermó y por ello se quedaron en Bucaramanga. Por mi propia cuenta me preparaba para ir a la escuela ya estaba listo cuando oh ... Gran problema... No tenia lo del diario. Sin embargo salí como tantos otros días. No le iba a pedir a nadie, de eso estoy seguro. Ya iba de camino, caminando hacia delante aunque con un profundo dolor dentro de mi pecho, pero sin soltar una sola gota de llanto... sentí que alguien me llamó... un tío o una tía me preguntó si tenia para el descanso... con mi cabeza indique que no... sacó de sus bolsillos unas monedas y me las dio.

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